Cantos a Berenice

Contratapa:

El esplendor de las imágenes, el largo aliento de los versos que fluyen con el ritmo augusto y persuasivo de una escritura sacra, el poder de revelar mundos inagotablemente misteriosos y distantes, pero que reconocemos de inmediato y de los cuales siempre hemos sentido nostalgia: una vez más surgen estos rasgos tan característicos de Olga Orozco, uno de los más grandes poetas argentinos, en sus Cantos a Berenice. Berenice, la gata, ha muerto. Y estos cantos son algo más que un testimonio de amor; son la expresión de lo que logra ver la mirada de Olga Orozco: el ámbito sagrado del que participamos todos aunque lo hayamos olvidado en nuestro destierro en el mundo. Berenice ausente y a la vez inmediata se yergue ante Olga Orozco como "la fugitiva de los tiempos errantes", "la emisaria de una zona remota / donde el conocimiento pacta con el silencio / y atraviesa los siglos arrastrando como boa de plumas la nostalgia...". Berenice a salido "victoriosa en el irreversible juego de no estar". Para siempre irrecuperable, eternamente presente. Y durante este ritual que declara la presencia de una esfinge solitaria cuyo silencio es "una boa cosida que simula el olvido", Olga Orozco re reconoce a sí misma en la ausente y redescubre una vez más su propia absorción en lo divino: "Sí, tú, mi otra yo misma en la horma hechizada de otra piel... el tótem palpitante en la cadena rota de mi clan."

0 comentarios:

Publicar un comentario

Género

Autores

Novela

Citas al azar

Seguidores

  © Blogger template Werd by Ourblogtemplates.com 2009

Back to TOP